Si todos los días te despertás y (no se puede creer) sigue siendo verano; si los 35 grados constantes te derritieron el último hielito del tereré: no sufra más. Se reactiva el año, se encienden los motores y llega Camionero a Córdoba.
Y los seres de la noche se levantan, aletargados por las horas de hastío del calor. Se sacan el sudor del día y algo en su interior cambia. Un rock potente les quita las últimas telarañas de los cuerpos que buscaron quedarse quietos para no transpirar, los despabila y los vuelve a encender.
Después del ciclo Tracción a Sangre, el dúo Camionero viene a mover el verano con una gira que tiene parada obligatoria en Córdoba. La primera es el 6 de febrero en Pez Volcán, y otra, al día siguiente, en el Festival Ver Nacer el Sol. Por Clarisa Alba Gómez
Camionero es un dúo de rock en castellano, asentado en Buenos Aires, que revitaliza el rock de la vieja escuela. Su sonido sólido y rockero se planta en la escena independiente desde todos los frentes. Conoce de producción y movimiento: organizar la fecha, armar y desarmar su propio escenario y tocar al momento siguiente.Antes de ser Camionero, Santiago Luis y Joan Manuel Pardo crearon Cordillera Discos, con la idea clara de armar una escena. Les fascinaba lo que pasaba en La Plata con sellos como Laptra y Mandarina Records, ligados a bandas como Él Mató a un Policía Motorizado y Patrulla Espacial: una escena de amigos que reunía al incipiente indie. Santiago y Joni querían armar su propia escena. Empezaron armando fechas para bandas del palo —Los Siberianos, Las Sombras— y así se fue cocinando una olla en ebullición que encontraba su ritmo en movidas under de la zona norte.
Una apuesta por dejar de buscar en las grandes grillas que te dicen qué te tiene que gustar, qué tenés que sentir, qué tenés que desear. Que te marcan la agenda. Una apuesta por revitalizar el under y volver a los orígenes. Una invitación a embarrarse con las bandas que abundan, de todos los tamaños y colores.
Una escena que dialoga directamente con lo que pasa en Córdoba de la mano de bandas como Salas Velatorias o Rosa Profunda. Una escena construida por amigos que suenan a un rock naciente.
“Un poco pinchar a la gente, ¿viste? Decirle: che, dejen de estar mirando todo el tiempo arriba, a las grandes grillas, a las grandes ligas, a las grandes bandas. Miren para abajo, hombre. Embárrense. Empiecen a investigar, porque el submundo de bandas y de cultura que hay es cien veces más grande de lo que vos estás viendo hoy”, dice Santi, batería y coros de Camionero.
Cantarle a la autogestión
Camionero hizo identidad, desde el principio, de sus rutas de garage. Desde el primer ensayo hasta aquella primera visita a Córdoba, cayendo a la casa de unos amigos del centro que los reciben cada vez que vuelven. Esta, de hecho, es la visita número 17.
Camionero reúne E.P. II (2018), Confianza en ti solo (2019), Club Camionero (2021) y Todo lo sólido se desvanece en el aire (2023). Su primer álbum largo, Club Camionero, sienta las bases de esa identidad.
“Si trabajaste todo el día para el capital…”, empieza una de las canciones del disco Club Camionero, un álbum nacido tras horas de encierro pandémico cuando estábamos trabajando todo el día (¿estábamos?). Una canción que a más de uno nos identifica. Y promete, como un salvavidas: cantaré una canción que te cure el corazón.
En un mundo cooptado por algoritmos caprichosos, Camionero invita a recuperar los métodos de la vieja escuela, a volver al origen.
“Hay algo que no cambió, me parece, y es la recomendación de alguien que te dice qué escuchar. El boca en boca es artesanal, no hay forma de manejarlo. Yo me guío mucho por eso: cuando dos o tres personas te dicen que tal banda está buena, esa es la mejor vara”.
Entrar, bucear, embarrarse. Encontrar el deseo propio y no el que te ofrecen. Darse cuenta. Y agenciarse.
Música dura, suena violenta,
ya no te das cuenta,
ya no te das cuenta
de toda esta miseria contenta
que viene de vuelta,
que viene de vuelta.
“Rico Chico”, del disco Todo lo sólido se desvanece en el aire.
“Antes tenías que bucear o embarrarte para conseguir las cosas. Ahora hay muchísima más cantidad, pero igual tenés que meterte a investigar”, continúa Santiago.
Camionero nunca fue parte de listas armadas ni empujadas. No persigue curadurías ajenas ni algoritmos complacientes. La búsqueda es personal: escuchar, probar, investigar artista por artista, dejarse recomendar. El camino sigue siendo embarrarse.
Tracción a Sangre
Tracción a Sangre es el ciclo que Camionero viene sosteniendo en Buenos Aires, desarrollado durante todo el año pasado en el club cultural Morrison, en Boedo. Un ritual que fue creciendo fecha a fecha, con cada vez más cuerpos subidos al camión, hasta llegar a agotar entradas.
Una energía imparable que avanza, suma público y reafirma la fuerza de la autogestión. El rock más vivo que nunca. La primicia: próximamente sucederá en Córdoba.
Ver nacer el sol
“El festival Ver Nacer el Sol no va a llegar a ser un megafestival y no buscamos que sea un megafestival.”
La frase marca el pulso de un encuentro genuino. No se trata de acumular nombres ni de crecer por crecer, sino de sostener un espacio donde el ritual todavía importa, donde las bandas, el público están ahí presentes. Será en Río Cuarto, en el Balneario Municipal – Alejandro Roca, del 6 al 8 de febrero.
La primera parada de esta gira de verano es el viernes 6 de febrero, en Pez Volcán, a las 21 hs, con Camionero en Córdoba.
El cierre se vive como se vive el camión: escoltado por el colectivo que lo acompaña en cada show. El Acoplado —artistas, tatuadores, recicladoras textiles y más— y su Rueda de Auxilio, el conjunto solidario, son parte de la familia y de la celebración. Camionero rock & roll: un lugar donde expresarse y festejar.
Larga vida al camión.Escuchá en vivo a Camionero y conseguí tus entradas en Alpogo.com.

